"Aprender la levedad del pájaro."

jueves, 30 de agosto de 2012

Realidad

Por cada palabra innumerables silencios,
por cada página leída otro vacío en mi librería,
es el precio de este paraíso infierno
en el que habito
desde que me llamaron Álvaro
o desde que la curiosidad me hizo coger
el primer libro.

Y todo eso de coger el tranvía
para no llegar tarde,
de horas de estudio para los exámenes
de sonreír al aprobado
y evaluar mi futuro.

Es la ridícula mentira que me cuento
para apaciguar el hambre
que me produce
haber conocido una vez el sabor de mis pensamientos mojados en tinta,
el hambre de querer ser,
el soñador juzgado constantemente por el realista
pero ahí no,
ahí no me llamo Álvaro.

1 comentario:

  1. Ahí te llamas Poeta.


    Álvaro, qué pena lo de Ítaca...


    Un beso.

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